Usted sabe componer una página. Lo que le cuesta tiempo es lo demás: el montaje técnico, el alojamiento, y el cliente que vuelve seis meses después para cambiar una fecha.
WAOU le devuelve esas tres cosas.
Usted compone, no programa. Bloques libres, capas, plantillas de maquetación que guarda con sus propios nombres. Trabaja como en un programa de diseño, en píxeles, sin un tema que decida por usted.
El cliente toma el relevo después de usted. Cambia su texto, su foto, su fecha sin llamarle — y sin riesgo de romper su maquetación. Usted deja de ser el servicio posventa de sus antiguos encargos.
Lo que usted factura es su oficio. La herramienta cuesta 300 € por web, una vez. Su trabajo — la dirección artística, los textos, las imágenes, la maquetación — vale lo que usted lo venda. Ninguna licencia que renovar, ninguna suscripción que arrastrar para sus clientes.
Y el día en que usted ya no esté. Jubilación, enfermedad, accidente: su cliente no pierde su web. Me llama y yo tomo el relevo. Es una garantía que usted puede darle por escrito — y que una agencia no le dará jamás.